Una de las primeras preguntas que surgen para las familias que consideran la educación en casa es sobre su estatus legal. En Colombia, el homeschooling se encuentra en un área que, si bien no está explícitamente regulada por una ley específica, está amparada por derechos constitucionales fundamentales, lo que lo hace una opción viable y legal.
El Marco Constitucional: El Derecho a Elegir
La Constitución Política de Colombia es la principal aliada de la educación en casa. En sus artículos 67 y 68, establece la educación como un derecho y un servicio público, pero también consagra el derecho de los padres a escoger el tipo de educación para sus hijos. Este es el pilar fundamental que permite a las familias optar por un camino educativo fuera del sistema tradicional.
Artículo 67: "La educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social; con ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura... Los padres de familia tendrán derecho de escoger el tipo de educación para sus hijos."
Este derecho a elegir es la base que legitima el homeschooling, permitiendo a los padres tomar las riendas de la formación académica de sus hijos, siempre y cuando se garantice el cumplimiento de los fines de la educación.
¿Qué Dice la Ley General de Educación?
La Ley 115 de 1994 (Ley General de Educación) estructura el sistema educativo en Colombia. Aunque se centra en la educación formal (preescolar, básica y media), no prohíbe ni penaliza la educación en casa. De hecho, la ley reconoce la existencia de la educación no formal e informal, categorías donde el homeschooling puede encontrar su espacio.
Es importante destacar que, aunque no exista una regulación específica, el Estado colombiano sí exige que los niños, niñas y adolescentes tengan garantizado su derecho a la educación. Por ello, los procesos de validación y certificación se vuelven cruciales.
Conclusión: Un Camino Legal y Posible
En resumen, el homeschooling es legal en Colombia. No existe una ley que lo prohíba, y la Constitución ampara la decisión de los padres. Si bien la falta de una regulación específica puede generar incertidumbre, también otorga una gran flexibilidad. Las familias que se embarcan en esta modalidad deben ser proactivas en buscar los mecanismos de certificación y asegurar que sus hijos alcancen los objetivos de aprendizaje esperados.
En Homeschooling Bogotá, te ofrecemos la asesoría necesaria para navegar este marco legal y asegurar que el proceso educativo de tus hijos sea exitoso y reconocido.